Cumplir años no tiene porque ser un motivo para reducir nuestra actividad. El ejercicio físico es uno de los factores que más influye en la independencia de las personas mayores. Tener la capacidad de salir a dar un paseo y tomar algo, de movernos con independencia por casa e incluso de poder sentarnos, tumbarnos y levantarnos, son aspectos fundamentales que van a incidir en nuestra dependencia y nuestra felicidad.

Al final no solo se trata de darle años a nuestra vida, sino de darle vida a nuestros años.