Desde hace un par de años se ha puesto de moda el entrenamiento con chalecos o trajes de electroestimulación que nos dan calambrazos mientras entrenamos (es broma, bien aplicado son como cosquillitas).

La electroestimulación consiste en aplicar una corriente eléctrica al músculo o nervio periférico con el fin de lograr una contracción involuntaria del músculo. En este post vamos a intentar explicaros de una forma clara y sencilla en qué consisten y en que se basan para utilizarlos; desmintiendo y apoyando todo lo que consideremos necesario (científicamente, nada morboso).

¿Qué necesidad apoya los chispazos?

Pues resulta que, desde hace mucho tiempo, en el mundo deportivo y sanitario la electroestimulación está más que extendida. Su aplicación de forma local (en una zona limitada del cuerpo) se ha utilizado desde hace muchos años para rehabilitar o fortalecer algún segmento corporal. 💪

Ya en los 70 el profesor Kotz demostró su papel en el fortalecimiento muscular y desde los 90 podemos disponer de diferentes sistemas de electroestimulación en nuestras casas (las máquinas de la teletienda que hacen abdominales como rosquillas). Ya os adelanto antes de nada que ese debate no lo vamos a abrir: sentados en el sofá no ganamos abdominales (por lo menos tendréis que moveros un poquito). 🤸‍♂ Punto.

Pero en los últimos años todo esto ha sufrido otra revolución, porque ahora los sistemas de electroestimulación han pasado de aplicarse de forma local a la utilización de trajes que estimulan todo el cuerpo al mismo tiempo. Desde la experiencia os aseguramos que el mero hecho de vestiros con ellos os hará sentiros como un auténticos S.W.A.T. (y eso siempre mola). Como no, no faltan estrellas y famosos que lucen estos trajes mientras entrenan y suben fotos a Instagram.

Aunque claro, eso es historia. Todavía no hemos dicho nada sobre su funcionamiento o de si realmente merecen la pena y su fama está justificada.

¿Por qué tiene tanto éxito?

¡¿Cómo no iba a tener tanto éxito con todo lo que nos ofrece?! ¡Sería de locos no tirarse a entrenar durante 20min por un precio medio de 25€ la sesión! Aquí os dejamos con la lista de éxitos que posee:

  1. 20 min equivalen a 3h convencionales
  2. Aumenta la resistencia muscular
  3. Aumenta la tonificación e hipertrofia
  4. Reduce grasa general y localizada
  5. Aumenta el consumo de calorías posterior
  6. Previene osteoporosis
  7. Ayuda a un mayor reclutamiento muscular y activación durante el entrenamiento
  8. Mejora la circulación sanguínea
  9. Reduce celulitis
  10. Reduce dolor de espalda
  11. Ayuda tras el parto y a fortalecer el suelo pélvico
  12. Bien aplicado te puede dar super-poderes

Bien, si el punto 12 os ha sonado raro, que sepáis que el resto hay que cogerlos con pinzas también (muchas a veces). Tal y como se pronunció en el año 2015 el colegio de fisioterapeutas de Madrid: se está rozando la publicidad engañosa. 😠

Y entonces hermanos, la ciencia bajó del cielo par aclararlo todo

Comienza oficialmente el juicio de este tema, y la culpa es de todos aquellos que han intentado pegársela a la sociedad a base de difundir y alardear de resultados que están bastante alejados de la verdad. Porque aunque en este blog predomina una atmósfera de humor y buen rollo, no nos equivoquemos; si se pone en peligro la salud pública mediante el engaño… Prepárense.

Primero. De los 11 efectos comentados (obviaremos los superpoderes) hay 9 que se pueden conseguir simplemente moviéndonos. Por lo que si nos movemos y nos enchufan a la vez, ¿Cómo podemos saber quién está consiguiendo los resultados? Precisamente este es uno de los grandes debates al respecto de la electroestimulación integral (de todo el cuerpo) y el entrenamiento.

Por ahora hay muy poquito investigado sobre la electroestimulación integral, al contrario que la electroestimulación local que si ha sido estudiada y dispone de apoyo con evidencias científicas. De hecho, la electroestimulación goza de cierta fama a la hora de ganar fuerza con respecto al entrenamiento clásico, pero su aplicación local ha demostrado efectos más relevantes que la aplicación integral. Porque sí, la electroestimulación tiene muchos estudios que demuestran efectos en cuanto a ganancia de fuerza y relacionados.

También hay que señalar que los mejores efectos se han visto siempre en deportistas más experimentados. Esto se debe a que por su entrenamiento son capaces de aprovechar mejor la activación muscular que provoca la estimulación periférica ya que el trabajo de coordinación inter e intramuscular ya está entrenado previamente, de la otra forma la estimulación eléctrica podría incluso resultar contraproducente.

Unido a esto no debemos olvidar que la fuerza se gana siempre en el movimiento que entrenemos, por lo tanto cuanto más específico sea el entrenamiento, mejor. Hoy en día se sigue estudiando si puede existir alguna adaptación neural que se traduzca en mejoras de fuerza pero por ahora no goza de ninguna evidencia firme. Tampoco hay evidencias sobre adaptaciones metabólicas destacables o que se potencien más que durante el entrenamiento normal.

¿Y tiene riesgos?

Por supuesto que sí. Sumado a todos los riesgos que puede tener cualquier sesión de entrenamiento que no esté bien pautada, si a la vez nos estamos electrocutando como si de ratones de laboratorio se tratase pues hay que ir con precaución. 🖐

Son muchos los parámetros físicos que hay que contemplar cuando hablamos de electricidad (frecuencia, corriente, tiempo de impulso…) ⚡. Por eso siempre debemos estar en manos de gente que se haya preocupado en formarse en este ámbito y que sepan lo que están haciendo.

Ahora bien,no hay que alarmarse. No son tan abundantes los casos de lesiones durante este tipo de sesiones en comparación con todos los practicantes que tiene. Aunque sí que es cierto que hay casos serios que le dan mala fama a este tipo de entrenamiento, por ejemplo, pacientes que cursan con rabdomiolisis después de su sesión de electroestimulación. Este tipo de patología consiste en la destrucción de las fibras musculares en números elevadísimos y conlleva problemas gravísimos, pero os aseguramos que hay que pasarse mucho de la raya para caer en eso.

Nuestra valoración es… Positiva

Aunque todo el post goce de un toque principalmente negativo, nosotros no consideramos la electroestimulación como un mal sistema de entrenamiento. Para nosotros se trata de una gran herramienta en potencia, pues todavía tiene que demostrar muchos efectos, pero en la experiencia empírica ha dado buenos resultados. 🙌

Siempre que sea un complemento a nuestro entrenamiento, y ambos aspectos estén bien coordinados y pautados, se pueden esperar grandes resultados. Os diremos los beneficios que nosotros consideramos que posee la electroestimulación: nos permite un calentamiento más eficaz y rápido que el entrenamiento ordinario, al activar la musculatura puede ayudar a la realización de ciertos ejercicios en fases previas al entrenamiento y la corta duración de la sesión nos facilitará su adaptabilidad.

Cuando se intenta sacar partido camuflando la verdad, debemos ser muy estrictos. Nuestra capacidad crítica nos ha ayudado a desmentir bulos y evitar problemas secundarios a una mala praxis (hacer el cafre). Pero es este mismo sentido crítico el que nos lleva a confiar en la electroestimulación como una herramienta válida con muchos efectos por enseñar.

Sed críticos y no confiéis en grandes marcas que os vendan resultados milagrosos. Conseguid toda la información de la que disponéis y pasarle un filtro para sacar vuestras conclusiones, que seguro que son acertadas.

Si tenéis experiencia con la electroestimulación o conocéis más datos que puedan ser interesantes no dudéis en comentar esta publicación, ¡así todos podremos seguir aprendiendo unos de otros! 👏

REFERENCIAS

Filipovic, A., Grau, M., Kleinöder, H., Zimmer, P., Hollmann, W., & Bloch, W. (2016). Effects of a whole-body electrostimulation program on strength, sprinting, jumping, and kicking capacity in elite soccer players. Journal of sports science & medicine15(4), 639.

Filipovic, A., Kleinöder, H., Dörmann, U., & Mester, J. (2012). Electromyostimulation—a systematic review of the effects of different electromyostimulation methods on selected strength parameters in trained and elite athletes. The Journal of Strength & Conditioning Research26(9), 2600-2614.

Guillén, A. C., Zegarra, M. S., & Medina, Q. C. (2015). Rhabdomiolysis secondary to physical activity and simultaneous electrostimulation. A case report. Reumatologia clinica11(4), 262.

Berdejo-del-Fresno, D., & Martlnez-Lopez, E. J. (2013). Effect of combined electrostimulation and plyometric training on 30 meters dash and triple jump. J Sports Med Phys Fitness53, 387-95.

Fernández, P., Rodríguez, B., Brunet, P., & Requena, S. (2004). La electroestimulación, entrenamiento y periodización. Barcelona: Paidotribo.

De la Cámara Serrano, M. A. (2015). El sector del fitness en España; análisis del gimnasio low-cost y los centros de electroestimulación integral. SPORT TK-Revista EuroAmericana de Ciencias del Deporte4(2), 47-54.

Electroestimulación (y sin freírte)
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