Kinesiofobia, miedo al movimiento: Cómo superarlo tras lesionarte
Kinesiofobia, miedo al movimiento: Cómo superarlo tras lesionarte
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¿Qué es la kinesiofobia o el miedo al movimiento?
La kinesiofobia o miedo al movimiento es uno de los mayores obstáculos en la recuperación de lesiones, y en FIX ayudamos a nuestros pacientes a superarlo cada día. La kinesiofobia es una preocupación irracional y limitante que surge tras sufrir una lesión o enfermedad. Este temor no solo afecta a nuestra recuperación física, sino que condiciona nuestro día a día. En nuestra clínica en Vigo, vemos a diario cómo este bloqueo impide a muchos pacientes completar su rehabilitación de forma efectiva. La persona siente inseguridad o vulnerabilidad al realizar actividades físicas por si le genera dolor o se vuelve a lesionar, lo que conlleva una disminución de la movilidad, fuerza muscular y flexibilidad así como un aumento de la fatiga y la debilidad.
La kinesiofobia puede estar causada por múltiples factores desde la falta de confianza en el cuerpo, la experiencia previa ante las lesiones, la falta de información sobre la lesión actual, etc.
La educación y la información sobre la lesión combinadas con la exposición gradual al movimiento son fundamentales durante el proceso de rehabillitación para poder aumentar así la confianza del paciente. De ahí también que sea de suma importancia que el paciente cuente con apoyo externo y los fisioterapeutas y entrenadores trabajen con objetivos realistas y adaptando los programas de rehabilitación a las necesidades individuales.
¿Por qué es tan relevante la kinesiofobia?
Varios estudios demuestran que la kinesiofobia puede contribuir a la cronificación de los problemas musculoesqueléticos (músculos, huesos y articulaciones), ya que se tiende a disminuir el ejercicio físico y, por ende, somos más sedentarios. Además, el miedo al movimiento puede provocar un ciclo de dolor y miedo que puede prolongar el tiempo de recuperación y empeorar así el cuadro clínico y la calidad de vida del paciente.
Por otra parte, la kinesiofobia, miedo al movimiento, también puede llegar a desencadenar patrones motores alterados que, a su vez, pueden derivar en otras patologías. Esto se produce cuando tratamos de evitar el dolor y por consiguiente modificamos nuestra forma de movernos o de realizar alguna actividad, ya que con el tiempo ese gesto se queda registrado en nuestro disco duro y pueden empeorar los síntomas.
La incorrecta ejecución de movimientos sumado al dolor que pueda aparecer, provoca falta de adherencia al tratamiento, frustación por no ver resultados con el tratamiento, desánimo…¡Ciclo negativo de retroalimentación!
¿Qué podemos hacer para combatirla?
El abordaje biopsicosocial es una estrategia importante para combatir la kinesiofobia o miedo al movimiento. Debemos tener en cuenta no solo aspectos biológicos, sino también los factores psicológicos y sociales que influyen en la recuperación y rehabilitación musculoesquelética. Y es que estudios científicos demuestran que el asesoramiento sobre la forma que tenemos de comportarnos ante esta situación y el proceso de rehabilitación puede reducir el miedo al movimiento y mejorar los resultados del tratamiento.
Además de fomentar una actitud positiva también debemos enfrentarnos a una exposición gradual a los movimientos o actividades que nos generan miedo. Para ello, es esencial contar con la colaboración multidisciplinar de profesionales de diversos campos, como fisioterapeutas, psicólogos y entrenadores.
Un equipo multidisciplinar trabaja en conjunto para brindar una atención integral y personalizada que ayuda a reducir la kinesiofobia y mejora el proceso de rehabilitación de manera efectiva y segura.
¿Cómo tratamos la kinesiofobia en FIX?
En nuestra clínica multidisciplinar, ofrecemos un enfoque integral para tratar la kinesiofobia. Antes de empezar a entrenar, primero realizamos una entrevista en la que a través de una serie de ejercicios de la bateria FMS obtenemos una valoración funcional del movimiento. A partir de ahí diseñamos las planificaciones de entrenamiento personalizadas que se centran en ejercicios controlados para reducir el miedo y la ansiedad asociados con el movimiento.
Para aquellos clientes con kinesiofobia también implementamos el test de Frailty, que nos ayuda a diagnosticar la fragilidad y diseñar una programación específica. Dentro de esta planificación, incluimos ejercicios de respiración como inhalar profundamente por la nariz y exhalar lentamente por la boca para reducir la ansiedad y el miedo. Y es que solemos tener una respiración rápida, lo que puede aumentar la tensión muscular y el dolor.
Además, dentro del servicio de fisioterapia contamos con programas terapéuticos que incluyen ejercicios que promueven el movimiento controlado y la técnica correcta del movimiento. Nuestros pacientes pueden realizar ejercicios que simulan actividades diarias, como levantarse de una silla o mover objetos de forma segura. También brindamos asesoramiento sobre cómo evitar obstáculos y mejorar la coordinación en general. La confianza y el apoyo profesional es fundamental para ir poco a poco superando las barreras y decir adiós a la kinesiofobia.
¿El miedo al movimiento está frenando tu recuperación? Superar la kinesiofobia, miedo al movimiento, es posible con el acompañamiento adecuado. Si vives en Vigo, ponte en contacto con nosotros para valorar tu caso y dejar que el miedo no te siga paralizando. Combinamos fisioterapia y entrenamiento personalizado para que vuelvas a confiar en tu cuerpo.
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¿Qué es la kinesiofobia o el miedo al movimiento?
La kinesiofobia o miedo al movimiento es uno de los mayores obstáculos en la recuperación de lesiones, y en FIX ayudamos a nuestros pacientes a superarlo cada día. La kinesiofobia es una preocupación irracional y limitante que surge tras sufrir una lesión o enfermedad. Este temor no solo afecta a nuestra recuperación física, sino que condiciona nuestro día a día. En nuestra clínica en Vigo, vemos a diario cómo este bloqueo impide a muchos pacientes completar su rehabilitación de forma efectiva. La persona siente inseguridad o vulnerabilidad al realizar actividades físicas por si le genera dolor o se vuelve a lesionar, lo que conlleva una disminución de la movilidad, fuerza muscular y flexibilidad así como un aumento de la fatiga y la debilidad.
La kinesiofobia puede estar causada por múltiples factores desde la falta de confianza en el cuerpo, la experiencia previa ante las lesiones, la falta de información sobre la lesión actual, etc.
La educación y la información sobre la lesión combinadas con la exposición gradual al movimiento son fundamentales durante el proceso de rehabillitación para poder aumentar así la confianza del paciente. De ahí también que sea de suma importancia que el paciente cuente con apoyo externo y los fisioterapeutas y entrenadores trabajen con objetivos realistas y adaptando los programas de rehabilitación a las necesidades individuales.
¿Por qué es tan relevante la kinesiofobia?
Varios estudios demuestran que la kinesiofobia puede contribuir a la cronificación de los problemas musculoesqueléticos (músculos, huesos y articulaciones), ya que se tiende a disminuir el ejercicio físico y, por ende, somos más sedentarios. Además, el miedo al movimiento puede provocar un ciclo de dolor y miedo que puede prolongar el tiempo de recuperación y empeorar así el cuadro clínico y la calidad de vida del paciente.
Por otra parte, la kinesiofobia, miedo al movimiento, también puede llegar a desencadenar patrones motores alterados que, a su vez, pueden derivar en otras patologías. Esto se produce cuando tratamos de evitar el dolor y por consiguiente modificamos nuestra forma de movernos o de realizar alguna actividad, ya que con el tiempo ese gesto se queda registrado en nuestro disco duro y pueden empeorar los síntomas.
La incorrecta ejecución de movimientos sumado al dolor que pueda aparecer, provoca falta de adherencia al tratamiento, frustación por no ver resultados con el tratamiento, desánimo…¡Ciclo negativo de retroalimentación!
¿Qué podemos hacer para combatirla?
El abordaje biopsicosocial es una estrategia importante para combatir la kinesiofobia o miedo al movimiento. Debemos tener en cuenta no solo aspectos biológicos, sino también los factores psicológicos y sociales que influyen en la recuperación y rehabilitación musculoesquelética. Y es que estudios científicos demuestran que el asesoramiento sobre la forma que tenemos de comportarnos ante esta situación y el proceso de rehabilitación puede reducir el miedo al movimiento y mejorar los resultados del tratamiento.
Además de fomentar una actitud positiva también debemos enfrentarnos a una exposición gradual a los movimientos o actividades que nos generan miedo. Para ello, es esencial contar con la colaboración multidisciplinar de profesionales de diversos campos, como fisioterapeutas, psicólogos y entrenadores.
Un equipo multidisciplinar trabaja en conjunto para brindar una atención integral y personalizada que ayuda a reducir la kinesiofobia y mejora el proceso de rehabilitación de manera efectiva y segura.
¿Cómo tratamos la kinesiofobia en FIX?
En nuestra clínica multidisciplinar, ofrecemos un enfoque integral para tratar la kinesiofobia. Antes de empezar a entrenar, primero realizamos una entrevista en la que a través de una serie de ejercicios de la bateria FMS obtenemos una valoración funcional del movimiento. A partir de ahí diseñamos las planificaciones de entrenamiento personalizadas que se centran en ejercicios controlados para reducir el miedo y la ansiedad asociados con el movimiento.
Para aquellos clientes con kinesiofobia también implementamos el test de Frailty, que nos ayuda a diagnosticar la fragilidad y diseñar una programación específica. Dentro de esta planificación, incluimos ejercicios de respiración como inhalar profundamente por la nariz y exhalar lentamente por la boca para reducir la ansiedad y el miedo. Y es que solemos tener una respiración rápida, lo que puede aumentar la tensión muscular y el dolor.
Además, dentro del servicio de fisioterapia contamos con programas terapéuticos que incluyen ejercicios que promueven el movimiento controlado y la técnica correcta del movimiento. Nuestros pacientes pueden realizar ejercicios que simulan actividades diarias, como levantarse de una silla o mover objetos de forma segura. También brindamos asesoramiento sobre cómo evitar obstáculos y mejorar la coordinación en general. La confianza y el apoyo profesional es fundamental para ir poco a poco superando las barreras y decir adiós a la kinesiofobia.
¿El miedo al movimiento está frenando tu recuperación? Superar la kinesiofobia, miedo al movimiento, es posible con el acompañamiento adecuado. Si vives en Vigo, ponte en contacto con nosotros para valorar tu caso y dejar que el miedo no te siga paralizando. Combinamos fisioterapia y entrenamiento personalizado para que vuelvas a confiar en tu cuerpo.
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